La vivienda como un derecho

Todos los residentes de D.C. se merecen una vivienda a salvo, estable y protegida. Sin embargo, hemos visto que aumentan los campamentos para personas sin casa, una desinversión crónica en nuestras deterioradas viviendas públicas, un aumento en los costos de la vivienda que obliga a los residentes a abandonar sus comunidades y una ciudad que está cada vez más fuera del alcance de la clase trabajadora. Como presidenta del Consejo Municipal, Erin ejercerá una presión constante para asegurarse de que estemos utilizando toda herramienta disponible para mantener y mejorar el acceso a una vivienda a precio accesible y a la propiedad de viviendas.

Erin considera que la vivienda es un derecho humano y que las comunidades sólidas y seguras nos benefician a todos. Ella dirigirá al Consejo Municipal en sus prioridades legislativas y de financiamiento para asegurarse de que cada residente de D.C. tenga la dignidad de un hogar. Eso incluye lo siguiente:

  • Poner fin a la falta de vivienda crónica.
  • Invertir en mejorar el sistema de refugios de D.C. 
  • Proteger y mantener la vivienda pública.
  • Preventing discrimination, harassment, and other barriers for LGBTQ+ neighbors in accessing programs and services
  • Apoyar a los inquilinos y propietarios que enfrentan una dificultad o una crisis financiera inesperada.
  • Fortalecer y ampliar la renta controlada.
  • Ampliar la asistencia en la compra de vivienda para residentes de ingresos bajos, medios y fijos. 
  • Apoyar nuevas opciones de vivienda para residentes con larga antigüedad y nuevos. 
  • Preservar y crear de manera sustancial viviendas de precios más profundamente accesibles. 

Además, Erin utilizará nuevos modelos de viviendas económicas, como son las viviendas sociales y los fideicomisos de tierras comunitarias, que no solo crean viviendas más económicas, sino que también construyen comunidades de diversidad racial y cultural, incluyentes y empoderadas. 

El dinero no se termina al aprobar el presupuesto o una ley, y Erin tiene las aptitudes para ejercer una supervisión constante desde el primer día, asegurándose de que el dinero se gaste bien; que las dependencias sigan las leyes y regulaciones, y que estemos logrando nuestros objetivos. La ausencia de una supervisión rigurosa ha llevado al Fondo Fiduciario de Producción de Vivienda —una de nuestras principales herramientas para la vivienda económica—, a incumplir continuamente con los requisitos para financiar viviendas para los más necesitados. Periódicamente hemos perdido las subvenciones federales porque no gastamos con sabiduría. Decenas de miles de residentes están a la espera de viviendas públicas, en tanto que la lista de espera permanece estancada. Y los residentes han sufrido condiciones de vivienda deplorables e inhabitables debido a las fallas de nuestras agencias reguladoras y a la falta de supervisión. Erin no dará por sentada la supervisión, sino que la convertirá en un aspecto de enfoque crucial para garantizar que nuestras prioridades de políticas públicas se hagan realidad. 

El actual presidente del Consejo Municipal comenzó en política diciendo que no quería nuevos vecinos en los más ricos vecindarios de D.C. Asegurar que todos los residentes de D.C. tengan la dignidad de un hogar fortalece a nuestros vecindarios y a nuestra ciudad, asegurando un D.C. diverso racial y culturalmente, incluyente y dinámico. Erin ha puesto su tiempo en el servicio público para asegurarse de que todas y todos se sientan bienvenidos en nuestras comunidades.

La experiencia de Erin:

Erin siempre ha hecho un llamado al financiamiento completo para acabar con la falta crónica de vivienda y para garantizar que todas las personas tengan la dignidad de una vivienda. En su Comisión de Asesoría de Vecindario, ella dirigió los esfuerzos para opinar sobre el Plan Integral de D.C., destinado a enfatizar la necesidad de viviendas profundamente económicas y a un esfuerzo integral para proteger y preservar la vivienda pública. Bajo el liderazgo de Erin, su Comisión de Asesoría de Vecindario creó el primer Comité de Justicia en la Vivienda, y el vecindario ha recibido cientos de unidades de viviendas económicas conservadas, construidas o en construcción.