La seguridad de la comunidad

No existe una solución rápida para poner fin a la violencia en nuestras comunidades. Cada persona dañada es un familiar muy querido, un amigo y un vecino querido, y el trauma nos impacta a todos. Sabemos que la violencia es muchas veces resultado de décadas de desinversión crónica y que requiere acciones sostenidas, intencionales, para curar las heridas que han destrozado a demasiados barrios. En concordancia con las prioridades nacionales y las mejores prácticas, Erin está dedicada a invertir en la prevención de la violencia y en la construcción de comunidades sólidas, al reducir la violencia y disminuir sus impactos.

Como presidenta del Consejo Municipal, Erin apoyará un plan integral de prevención de la violencia en toda la ciudad. Eso incluye lo siguiente: 

  • Inversiones importantes en empleos, programación y recreación, para crear oportunidades, particularmente para los ciudadanos y jóvenes que regresan a reincorporarse, incluyendo el Programa Sendas de la Oficina de Seguridad y Participación Vecinal y el Programa de Empleo Juvenil en Verano.
  • Programas de intervención contra la violencia coordinados, fundamentados con pruebas, transparentes y bien financiados, que se equiparen con el nivel de la epidemia de violencia armada, que lleguen a los vecindarios antes de que aumente la violencia y que permitan la evaluación y las mejoras de los programas.
  • Servicios sólidos con información sobre el trauma, especialmente para nuestros niños, nuestros adultos jóvenes, nuestras comunidades afectadas por la violencia y las personas que trabajan en prevención de la violencia.
  • Collaborative efforts to prevent and address hate crimes that are done with sensitivity to populations that are historically over-policed and often struggle in interactions with law enforcement

Prevenir la violencia también significa quitar de nuestras calles las armas ilegales y trabajar para responsabilizar a los fabricantes de armas y municiones, así como a sus distribuidores, y Erin sabe que eso requiere un esfuerzo coordinado entre las distintas jurisdicciones con un Departamento de Policía transparente, ético y responsable.

Las comunidades que enfrentan una desinversión crónica son a menudo las mismas comunidades asoladas por la violencia. Todo mapa de D.C. muestra las mismas disparidades raciales, socioeconómicas y geográficas, ya sea por muertes en accidentes de tránsito, índices de vacunación y muertes por COVID-19, desiertos alimentarios, propiedades arruinadas y desocupadas, acceso a Internet, mortalidad maternal, delitos, o cualquier otro problema. Estas disparidades son el resultado de unos vecindarios históricamente segregados y décadas de desinversión crónica en pobladores de raza negra en Washington. Sin atención, estos factores continuarán dividiendo nuestros vecindarios. 

Erin ha luchado por un trabajo de obras públicas proactivas, enfocadas en la equidad —cosas como calles seguras y pasajes seguros, hermosos patios de recreo, parques y espacios verdes, manejo confiable de desechos, barrios limpios y un transporte público robusto— y sabe lo importante que es el diálogo participativo constante con los residentes para corregir la negligencia histórica. Con un enfoque y supervisión continuos para garantizar unos servicios gubernamentales consistentes y de alta calidad, Erin sabe que estas disparidades se pueden corregir y que ayudarán a que nuestros vecindarios sean más seguros para todos.

La experiencia de Erin:

Erin ha apoyado constantemente la inversión en la prevención de la violencia como parte de una aproximación al crimen desde la salud pública, y ha trabajado por la supervisión, la transparencia y la rendición de cuentas de todas nuestras dependencias de seguridad pública. Erin es una superusuaria del 311. Pero no solo envía solicitudes al 311, sino que se hace una idea de los problemas sistémicos y promueve el cambio, ya sea en la infraestructura para la seguridad del tráfico, o un transporte público más confiable y accesible, o una recolección de basura más constante y periódica.